MARISA Y EL CATOBLEPAS
Cuento con buenos amigos que se preocupan en repoblar mi erial de conocimientos con valiosas aportaciones. Marisa López Soria me obsequia con esta joya de libro, considerando acertadamente mi situación de púber escritor: Me apresuro a devorar la obra y en el capitulo segundo tropiezo con un interesante desconocido: el Catoblepas, que Vargas Llosa utiliza como metáfora del escritor que se alimenta de sus propias vivencias, de la misma forma que, según el mito, el animal es capaz de devorarse a sí mismo comenzando por sus pies. Averiguo que el Catoblepas viene descrito por primera vez en Plinio el Viejo hace ya unos dos mil años, y que lo sitúa en Etiopía, cerca del nacimiento del río Nigricapo, probablemente -como sugiere Cuvier- inspirado por el Basilisco y Las Gorgonas. Luego lo recogen sucesivamente Claudio Eliano y Leonardo da Vinci, pero ninguno de ellos hace mención a su afán por devorarse a sí mismo, lo que me conduce a la sospecha precipita...