TOSES Y TERREMOTOS
Cuentan las leyendas de los hombres del norte, que el martillo de Thor golpea la tierra cuando su dueño se enfurece, haciendo saltar en trozos las montañas de este planeta, frágil y menudo. No tan minúsculo como imaginó Antoine de St. Exupery, pero casi. Igual que al planeta del cuento, hay que cuidarlo con mimo, porque si no, los grandes Baobabs pueden anidar en él y acabar destruyéndolo. Hay que regar diariamente las rosas para que no se agosten y tenerlo todo limpio y cuidado, porque a pesar de su pequeñez es nuestro cobijo y el único lugar habitable que, por el momento, conocemos. El sistema solar en el que gira, es solo una níspola dentro de nuestra galaxia, que a su vez es una minucia en el complejo de infinitas estrellas que nos rodean, navegando a la ventura, por el universo. Los hombres, entre sus muchos defectos, se transmiten de padres a hijos uno que, según cuentan, convirtió a los ángeles en demonios : la soberbia. El mortal, se ve reflejado en el espejo y dice: “¡Qu...