MORBUS GOTHORUM
La historia de los godos en nuestro país, ha pasado a los libros de texto de un modo difuminado, quizás apantallada entre los romanos que los precedieron y los sirios y magrebíes que los desalojaron. Un recuerdo reflexivo sobre las peculiaridades de su reinado quizás resulte pertinente. Desde el año 400, en la Galia se sucedían los emperadores romanos con inusitada rapidez. La población, formada por francos, burgundios, hunos, godos, suevos, vándalos y alanos…, apoyaba a unos u otros según sus conveniencias les dictaran. El emperador de oriente, Honorio, tuvo la idea de emplear al rey de los godos, Ataulfo (primero de aquella lista de reyes godos que los de mi generación tuvimos que imprimir de forma indeleble en nuestras jóvenes seseras), para hacerle el trabajo de despejar la Galia de indeseables. Ataulfo lo hizo a pedir de boca y se convirtió en el mandamás del imperio de occidente, fijando su residencia en Narbona y desposando a Gala Placida, hermana del emperador, tomada com...