OCRES JUMILLANOS
Dedicado al Club Thornton y muy especialmente a Mariano Feced. Es probable que tengáis suerte y atesoréis, como yo, buenos amigos que un día os conviden a una excursión de objetivo fundamental: contemplar los ocres de las viñas jumillanas en el mes de noviembre. Puede que la excursión incluya una visita al convento franciscano, joya del S.XVI escondida entre las fragosidades de la sierra de Santa Ana, abuela de la Virgen, a la que los jumillanos consideran como de la familia. El convento, al que oiréis llamar erróneamente monasterio (sabido es que los franciscanos no son orden monástica), fue en sus inicios Colegio Seráfico y casa de noviciado. Hoy, reducido a parca comunidad, duerme su sueño de Fafner guardando multitud de reliquias: tallas de Salzillo, Roque López y Juan de Juanes, cuadros de Muñoz Barberán, el hermoso pozo del claustro que convida al silencio, el "Madroño de San Pascual" plantado a finales del siglo XVI y una nutrida biblioteca que cuidan con...