SER FELIZ ES FACIL
Dice mi amigo Juan de la Cirila que es feliz. No tiene dudas existenciales. Si alguna se le plantea, le basta con recurrir a la sabiduría de los entendidos que lo remiten a las enseñanzas contenidas en los libros santos: el Hombre fue creado por el sumo hacedor en tiempos ya lejanos, para su augusto deleite y para que, boquiabierto ante las manifestaciones de su gloria, lo alabara incansablemente. El mortal, agradecido, no tiene más que seguir los sabios mandamientos de su creador, grabados por el augusto dedo en piedra berroqueña, y entregados a Moisés en su momento. La cosa es bien sencilla. A cada uno ha colocado el creador en el lugar que le corresponde. A tal en la cúspide de la pirámide humana para que dirija los destinos de los demás, a tal otro al frente del sagrado ministerio que ha de orientar a la paciente grey. A la mayoría, en el valle de lágrimas que propiciará sin lugar a dudas la eternidad dichosa que ha de resarcirlo de todas las penalidades sufridas a lo largo de su...