QUERIDOS PADRES
Como sabéis, ayer cumplí los 18 años, y con ellos llega mi mayoría de edad. Ya soy libre de tomar mis propias decisiones y por ello quiero comunicaros que tengo la intención de abandonar el domicilio que hasta ahora hemos compartido. De momento me voy a vivir con un colega que me alojará a cambio de un modesto estipendio, al que puedo hacer frente con la paga mensual que me tenéis asignada. Por lo que se refiere a la comida, no hay problema, seguiré yendo a comer a casa (no me acostumbraría a otra cocina que no fuera la de mamá) y aprovecharé las visitas para llevar la ropa sucia. Nadie plancha las camisas como vosotros. El coche no lo voy a necesitar a diario, pero conservaré las llaves por si me surge la ocasión. Ya sabéis que tengo que matricularme en la universidad, así es que cargaré los recibos a la cuenta de siempre. Me ha parecido que escribiros era un buen medio para evitar discusiones. Os quiere, Pablito QUERIDO HIJO Con un doble sentimiento recibimos la carta que...