Entradas

Mostrando entradas de marzo, 2017

LOS FILABRES CON EL BUDA AL FONDO

Imagen
A la memoria de Ramón ‘El estuto’ y Carmen, allá donde se encuentren. El cortijo está situado en un altozano que entornan montañas de crestas abruptas. Se diría un promontorio surgido en el fondo del valle labrado por la boca de un volcán extinto. Al visitante ocasional le recuerda el inmenso cráter del N’Gorongoro que visitó hace años; mires donde mires, las crestas montañosas te rodean, estás en el fondo de una caldera inmensa. Sobre ella, el cielo inacabable, poblado de nubes movedizas entre las que de vez en cuando asoma el sol invernal. Es un mundo aparte, surgido de alguna novela imaginada, como la ilusión de un Verne redivivo. El invitado, inmerso en esa belleza inesperada, siente una paz de espíritu que le resulta novedosa. Sale al exterior, abandonando sin pena el cálido arrullo de los troncos que enrojecen la llar. El viento se confabula con la naturaleza; es suave, apenas perceptible, pero capaz de bajar la temperatura hasta hacerla gélida: cierto airecillo araña la ...

ÁRBOLES Y ROSAS VERDES

Imagen
El viajero recorría la galaxia siguiendo el periplo del Pequeño Príncipe. Pasó por el planeta del rey sin súbditos, por el del hombre vanidoso que se creía el más admirado del orbe, por el del borracho que bebía para olvidar que lo era, por el del hombre de negocios que se creía dueño de las estrellas… Cuando llegó al asteroide B-612, hacía ya muchos años que el Principito no estaba. La rosa que con tanto esmero cuidaba, había desaparecido de su urna de cristal. El planeta, gracias a sus desvelos, estaba libre de baobabs, pero yermo de cualquier otra planta. El viajero recordó el vuelo nocturno de St. Exupery y sus aventuras en medio del inhóspito desierto del Sahara donde solo crecen plantas raquíticas después de las breves y espaciadas lluvias. Quizás el aviador se había marchado con la ilusión de cubrir de árboles el gran desierto. Imaginó un bosque lleno de verdor y decidió plantar en aquel asteroide abandonado unos árboles que recordaran tiempos pasados, al Principito y...

DE MONARQUIAS Y REPUBLICAS (y III)

Imagen
Henos con Rey constitucional (Alfonso XII) al que las malas lenguas suponían bastardo, y un sistema pendular entre los partidos Liberal-Conservador liderado por Antonio Cánovas del Castillo y Liberal-Fusionista que encabezó Práxedes Mateo Sagasta , (también invento del primero, que prefería hacerse la oposición controlada, algo así como la Coca y la Pepsi). La corrupción política y el caciquismo se enseñorearon del país. Se aprobó la Constitución de 1876, finalizó la guerra carlista, se redujeron los fueros vascos y navarros y cesaron, aunque de forma transitoria, las hostilidades en Cuba mediante la Paz de Zanjón. El precario estado de salud de SM., agravado por la generosa asistencia que se empeñó en dispensar a los afectados por la epidemia de cólera valenciana en el año 1885, (acción que le valió el arrastre de su carroza por el pueblo de Madrid como había sucedido años antes con su felón abuelo Fernando VII), acabó llevándolo a la tumba a finales de ese mismo año. ...

DE MONARQUIAS Y REPUBLICAS (II)

Imagen
Isabel y Fernando habían decidido que España era una nación uniforme. Pusieron en marcha la escoba de barrer judíos y moros con la que comenzó nuestra miseria ideológica y cultural, y se mantuvieron, con mayor o menor fortuna, sistemas monárquicos que llegaron hasta el S. XIX. Con la salida de Isabel II rumbo a Paris después de la revolución de 1868 ( La Gloriosa ), acabó una larga época de reinado borbónico continuador de la monarquía absolutista de los decadentes últimos Austrias. Aquella pobre mujer, ignorante, glotona y calentorra a la que habían casado a los dieciséis años con un primo no se sabe bien si memo, mariquita o ambas cosas, fue el triste broche que cerraba una de las épocas más desdichadas de nuestra historia. Pero no todo estaba dicho. El Parlamento, que ya funcionaba durante el reinado de Isabel, decidió dotar al país con un nuevo monarca apadrinado por el General Prim. Y apareció en escena un “paracaidista” real al que llamaron Amadeo I de Saboya. Este buen...