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Mostrando las entradas etiquetadas como Cospedal

TRES CANTORES Y UNA DAMA CON PEINETA

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El Hogar del Pensionista ofrecía un aspecto desangelado. La gente había acudido en masa a la procesión del resucitado, la más folclórica del pueblo. En ella, para alivio del cuerpo y lenitivo del alma después de los pasados días de congoja, es tradición regalarse con empanadillas y otras exquisiteces de bollería, donadas por los generosos cofrades o adquiridos con cargo al peculio propio. El Cacaseno, renuente a los festejos religiosos, desmenuzaba la prensa en una mesa apartada cuando llegó Fernández. —¿Qué?, poniéndote al día de los festejos populares. —Calla, calla, que estoy ojeando el periódico local y parece la hoja dominical de la parroquia.   —Pues que quieres, en estas fechas ya se sabe… —Lo digo por los cantores del himno de la legión y la señora del diferido con teja y mantilla. Pa mear y no echar gota. —No me digas que no te parece bien que canten. —No te quedes conmigo, Fernández, que no soy Juan de la Cirila. —Por cierto, Juan estará viendo p...

SEÑOR PRESIDENTE (XII) No maree la perdiz

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Señor Presidente: Ha llegado a mis oídos, por vías que entenderá no divulgue, el mucho aprecio que manifiesta por estos escritos de mi blog, así como el interés con que los sigue, y aún utiliza, en la difícil toma de decisiones a que se ve abocado día sí y día también. Ello me anima a reanudar esta práctica que tenía abandonada desde hace semanas, haciéndole generosa merced de mí caché por el bien del pueblo. Considérese exonerado, de la obligación de proponernos más códigos éticos ni pactos anticorrupción. A estas alturas de la película, lo que necesitamos el común de los administrados son obras y no entelequias para seguir mareando -no sé si magreando, de paso- a la pobre perdiz. Sean honradas sus señorías, vigilen y denuncien a los que no lo sean y están a su lado; no es tan difícil, si hay estética en la ética. Déjense de zarandajas y de tomarnos el pelo con medidas futuras y comisiones mixtas. Háganos la merced de apantallar por una temporada a la Sra. Co...