LA AVALANCHA
Es posible que haya que felicitar al gobierno –y a su frente a Pedro Sánchez- por la pronta resolución de una crisis que prometía salirse de madre. De hecho, sus olas procelosas han llegado hasta media Europa. El tema de la inmigración es complejo, multifactorial y me temo que los grandes líderes europeos no acaban de comprender todas sus aristas. Pero de ahí a que nos digan a “los españoles” (cuya opinión se arrogan unos y otros sin más razones que su fantasía), que el asunto nada tiene que ver con el gas argelino, ni con la legislación de extranjería (mal leída y peor interpretada), ni con Ceuta y Melilla, ni con la legislación de devoluciones en caliente, ni con el espinoso asunto saharaui en el que el presidente ha hecho la cobra, es tomarnos por más tontos de lo que somos. A ver si lo entendemos de una vez: en la relación con España, Marruecos tiene la sartén por el mango desde hace años, desde que Ceuta y Melilla son Ceuta y melilla. Y la va a conservar durante mucho ti...