MUJERES EN LA TERTULIA
Al llegar esta mañana al Centro Municipal de la Tercera Edad (conocido familiar y cariñosamente como “Hogar de los viejos”), una sorpresa nos aguardaba. En la mesa que ocupamos habitualmente y que Pepe el camarero nos reserva en acuerdo tácito con los demás parroquianos, el Cacaseno conversaba animadamente con Maruja la del tío Paco “el Tutuvía”. En varias ocasiones habíamos tratado el tema. Dadas las circunstancias actuales y la inevitable y justa irrupción de las mujeres en la vida pública, resultaba anacrónico que esa circunstancia no se viera reflejada en la tertulia. Lo que no sospechábamos era que el Cacaseno se iba a mostrar tan diligente. —Si hay que hacer algo, cuanto antes mejor. —Escrito está, Cacaseno: “Lo que hayas de hacer, hazlo pronto”. —No me saques a Getsemaní, tío Juan, que yo también fui monaguillo. —Haya paz, señores –debuta Maruja- yo he venido, según me ha dicho el Cacaseno, invitada por todos, para poner una voz femenina en la tertulia… —Q...