A raíz de las declaraciones de algún sesudo representante de nuestra Comunidad Autónoma haciéndose lenguas del éxito obtenido por ‘la obra magna’ del Aeropuerto de Corvera y su problemática denominación -como si ese fuera el punto de mayor relevancia-, me viene a las mientes lo que comentaba en este mismo blog hace ya un tiempo: https://marianosanznavarro.blogspot.com/2013/11/aeropuertos.html
Han pasado los años y el
tiempo no es circunstancia que -per se- mejore las cosas que se hicieron mal.
Lo menos gravoso para esos hechos es guardar un prudente silencio y dejar que
el paso de los años los sepulte en un piadoso olvido. Ya hablaban los romanos
(que lo habían copiado de los egipcios) de la damnatio memoriae. Presumir de lo mal hecho es tarea necia e inútil
Tenemos, los murcianos, a
corta distancia un aeropuerto internacional en la vecina Comunidad Autónoma que,
como todos los que lo hemos utilizado con mayor o menor asiduidad sabemos,
funciona como un reloj suizo que funcione bien. Por si fuera poco, a la mitad
de los habitantes de esta Comunidad, nos pilla a la misma distancia –por no
decir a menos- que el de Corvera.
Veamos algunos datos:
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|
Alicante |
Corvera |
|
Inicio del servicio |
4.05.1967 |
15.01.2019 |
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Pasajeros (2025) |
19 950 394 |
949 007 |
|
Rutas |
228 |
23 |
|
Operaciones (vuelos) |
126 081 |
7 640 |
|
Carga |
4 129 Tm |
n/s |
|
Pasajeros
internacionales |
85/90% |
89% |
A lo mejor, con una serie
de autobuses-lanzadera bien programadas que hicieran la ruta aeropuerto de
Alicante-Murcia, el asunto se hubiera solventado a un costo infinitamente menor
y, sobre todo, con un mejor servicio para los ciudadanos, pero eso era
demasiado sencillo. Nuestros políticos tenían necesidad de sacar pecho
regional. Somos pequeños pero matones.
Teníamos en San Javier un
aeropuerto minúsculo –quizás a la medida de nuestras necesidades- de vuelos
domésticos que funcionaba la mar de bien, incluso llegó a demostrarse como
rentable y suficiente. Pero ¡ay! Los avatares políticos y la megalomanía
reinante en la época decidieron que habíamos de ser cabeza de ratón en vez de
cola de león. Y se parió Corvera. Siete años más tarde, el aeropuerto sigue
siendo lo que fue desde un principio: una serie de instalaciones estupendas y
desiertas que nos cuestan a los sufridos contribuyentes una pasta gansa, sin
contar el monto de la deuda original del que ya no se habla. Al fin y al cabo,
la acabarán de pagar nuestros nietos.
¿Tendrá alguna solución
este embrollo? Hay numerosos antecedentes de fantasías parecidas: (Ciudad Real,
Castellón, Huesca, Logroño, Badajoz), unos se han convertido en centrales de
carga y reparación, otros en depósitos de reciclaje, campos de entrenamiento,
parque públicos o pruebas de drones. Tarea de nuestros hábiles dirigentes es
encontrarle al de Corvera el destino practico adecuado para que deje de ser el
lastre económico que ha caído sobre esta Comunidad desde su principio.




