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MI AMIGO ISAAC PEDRAZA

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No me gusta el frío, como no me gustan los que tosen en los conciertos ni los que están seguros de todo, como mi amigo Isaac Pedraza que me insiste siempre “y te vuelvo a repetir…”. Claro que Isaac es amigo de la infancia y lo soporto como soporto este frío húmedo y sorpresivo con el que nos agrede algunas mañanas nuestro bonancible clima mediterráneo. Entonces, el recuerdo me lleva hacia otros tiempos y otros lugares. A veces me arrepiento de no haberme quedado en el desierto para siempre. No hay sitio más acogedor que la planicie inacabable de color rojizo. Solo en las horas intermedias del día, el calor exige inmovilidad, un reposo imprescindible que convida a la meditación. La vista se pierde en el infinito, no importa la dirección en que se mire; nada por ningún sitio, solo la posibilidad de que viajando en línea recta se llegue, por fin, a alguna parte. De tarde en tarde se tropieza el caminante con un bosquecillo de acacias de sombrero a cuya sombra han quedado, en la tibi...

¿A USTED LE GUSTA EL GOFIO? (II)

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A veces, como todos sabéis, pasa con los recuerdos como con las cerezas de un cesto: sacando la primera surgen detrás de ella las demás, como si tuvieran miedo de quedar olvidadas... Volvamos a la ruta de Walata. Aquella noche pasada en el desierto, para mí interminable y para mis compañeros un simple contratiempo indigno de mayor referencia, quedó anotada en la memoria, entre otras cosas, por el afecto protector que mostraron conmigo, a quien nada debían y de quien poco podían esperar. Mientras el factótum encargado de los víveres amasaba las pelotillas que ya os he contado En la primera parte, el jefe de la expedición, sin duda para entretener mi desasosiego, dio en relatar, al amor del fueguecillo que nos alumbraba en la noche fría, historias de su juventud; pequeñas anécdotas de cuando la tribu de su padre nomadeaba por el ancho Tiris, persiguiendo las nubes bienhechoras que engordan los animales y alimentan a los hombres: Cuando cumplí los siete años, ya circuncidado, deje la ti...