TONTOS DE BABA
A mis amigos del Pasaje y de forma especial al cuñado Paco, de valiosas sugerencias. El tonto de baba, aquella genuina especie de cabeza rapada y macferlán de uso universal aposentada en cada uno de los pueblos de nuestra piel de toro, hace años que se extinguió. Los logros culturales, sociales y de todo tipo la erradicaron, felizmente, para convertirlos en ciudadanos como los demás, quizás algo más necesitados de protección, pero solo eso. Sin embargo, me parece apreciar cierto rebrote de la extinguida especie en muchos de nuestros políticos, especialmente por los que se nos aparecen, un día sí y otro también, como objetivo de noticiarios, periódicos y tertulias. No solo desfalcan, se corrompen, prevarican, se llevan los cuartos a manos llenas y se ríen de los mismos ciudadanos que los votaron en sus narices, sino que se permiten dejar por escrito sus trapacerías que solo en algunos casos afortunados son interceptados por las fuerzas del orden que todavía quedan, para s...