MI PARIENTE JAPONESA
A la estela de los comentarios omnipresentes en estos días sobre el ataque perpetrado a un Consejero del Gobierno autonómico murciano, su repulsa clarísima por todas las personas biennacidas y la inmediata utilización política para seguir tirándose los trastos a la cabeza unos y otros, les contaba esta historieta a mis vetustos contertulios del Club: Tengo una pariente japonesa. Es persona encantadora, delicada y dulce como su origen pide y experta en Ikebana (que como todos sabéis es el arte de colocar las flores). Al poco tiempo de encontrarse entre nosotros, le pregunté, de forma que reconozco absolutamente irrespetuosa por mi parte, cual era la religión que practicaba. Me dio una respuesta llena de cortesía, pero tan confusa que no entendí casi nada. Insistí, abundando en mi ausencia de modales, y acabé sacando la conclusión de que ella rezaba a cualquier dios de los muchos que pueblan su país y que entraba, si le salía al paso, en cualquier santuario para depositar la ofrenda que...