DE MONARQUIAS Y REPUBLICAS (I)
Nuestros primos italianos optaron, en su minoría de edad política reciente, por una forma de gobierno que a nosotros no nos dio buen resultado según demostraron las experiencias de los años 1873 y 1931. Y sin embargo, habían sido ellos los inventores de la monarquía en el universo cultural que compartimos. Cuenta la leyenda que dos gemelos, quizás de origen etrusco, abandonados a su suerte recién nacidos, fueron amamantados por una loba y rescatados así de un futuro incierto. Crecieron en edad y sabiduría, gracias al aporte energético de aquellos primeros calostros y andando el tiempo, a uno de ellos llamado Rómulo se le ocurrió fundar una ciudad a la que llamó Roma. Como nada es eterno y menos la vida del hombre, tuvo que ser sucedido cuando le llegó la hora por otro rey que heredó sus posesiones y su mando. Se llamaba este último Numa Pompilio y fue el segundo de una serie de reyes (Tulio Hostilio, Anco Marcio, Lucio Tarquino Prisco, Servio Tulio y Tarquino el soberbio), elegidos...