TRADICIONES (I)
Recién concluidas las fiestas de moros y cristianos, una amiga madrileña afincada entre nosotros, compartió tertulia interesándose por la tradición de esas celebraciones en el municipio. Surgieron los inevitables comentarios sobre la idoneidad de tales eventos en una época de feroces restricciones para el pueblo llano, y lo pintoresco que resulta inventar unos moros de bigote al carboncillo, ropajes suntuosos, brillantes cimitarras de atrezo y puros de gran calibre, cuando a nuestro alrededor disponemos de los auténticos especímenes que contemplan esos fastos boquiabiertos desde la discreción de cualquier esquina que los mimetice. —Son tradiciones que constituyen la verdadera esencia y cohesión de los pueblos -apunta Juan de la Cirila, que es muy de frases hechas. —Cuidado con las tradiciones, amigo, que con frecuencia tienen más de leyenda infundada que autentico poso histórico, dice Fernández. Algunas que nos parecen casi prehistóricas, no son más que leyendas orquestadas ...