PACTOS Y SILLONES
Juan de la Cirila andaba algo contrariado esta mañana. El panadero ha olvidado el pan integral y Juan es hombre que no gusta salir de su rutina, amén de que según cuenta con innecesarios detalles, su organismo se resiente con facilidad de la falta de fibra. —Eso es culpa de los de Podemos, que están alterando las buenas prácticas de este país, le dice Cacaseno que no desaprovecha ocasión de meterle los cerotes. —Tu ríete, pero si no fueras tan cerril te darías cuenta de que mi presidente, con sus chanchas marranchas y sus silencios de plasma ha manejado a los tuyos como le ha dado la gana. ¿A que sí, Fernández? —A mi dejadme de líos que estoy de política hasta los bébes. Como den lugar a otras elecciones, me voy a la playa y no vuelvo. —¡No te irás al Mar Menor! —Pues sí señor, a La Puntica me voy, aunque no me bañe. Y en lo que dice el Juan, que sepas que le doy su parte de razón, Podemos le ha hecho el caldo gordo al PP. —¡Eso mismo digo yo! Al principio el PP se frot...