ASALTO AL CONGRESO Y CRIMENES MACHISTAS
Por fin ha abierto sus puertas la cantina del Centro de la Tercera Edad, apelativo pomposo que el decir popular abrevia con el más rotundo de “hogar de los viejos”, nombre más de mi agrado porque pienso que aceptar que uno se ha vuelto viejo, lejos de contener un significado peyorativo no hace sino reconocer una circunstancia que forma parte de una etapa más de la vida, como fue la infancia, la juventud o la madurez. Ser viejo no solo no es un desdoro, sino que constituye una feliz circunstancia de la que no pueden presumir otros/as a los que no les ha sido dado llegar a nuestra venerable edad. El ágil ayuntamiento de nuestro pueblo ha logrado, después de tres años —incluidos dos de pandemia— poner en marcha de nuevo ese remanso de paz, regentado por buenos profesionales donde reponer fuerzas o tomar un adecuado menú a precios razonables. Allí hemos vuelto con innegable satisfacción, en estas mañanas de una primavera inacabable, los habituales contertulios para hablar de lo divi...