Es un pueblo de la Vega Media del Segura donde suceden las mismas cosas que en los demás pueblos. Fernández el conciliador, el Cacaseno, admirador de Lenin; Juan de la Cirila, devoto del PP; María “la Tutuvía”, activista izquierdosa, y el doctor Mateo de forma ocasional, dialogan en sus desayunos del Hogar del Pensionista. Yo escucho.

Eso comentaba el tío Juan de La Cirila que llegó
pavoneándose con el periódico recién comprado bajo el brazo.
—No diréis que no os lo dije: tal cual con anunciaban todas
las encuestas: ventaja total para el PP que puede gobernar y debacle absoluta
para el PSOE y como consecuencia castaña para Sánchez que ha mandado a sus
ministros a colonizar las autonomías y ha fracasado.
—Si tú le llamas
ganar a convocar unas eleciones porque VOX le come la tostada y lo único que
consigue es perder dos escaños y que VOX multiplique por dos los suyos, me
quito el sombrero ante la perspicacia del señor Azcón. Ahora tiene el aliento
de Abascal en el cogote y con más fuerza que antes, a ver qué clase de gobierno
va a hacer.
—Ha ganado las elecciones y el PSOE las ha perdido, eso no
me lo puedes negar, Cacaseno.
—No, y bien que lo siento, me gustaba a mi la señora Alegría,
hasta el nombre lo tiene bonico, pero que se le va a hacer. La juventud que
vota está cabreada porque sus perspectivas de vida están en tenguerengue y ven
el futuro negro sin poderse independizar y con salarios de miseria. No saben lo
que pasamos en otros tiempos y no se dan cuenta de que, con todos los
inconvenientes –que los hay- disfrutan de una libertad que nosotros no tuvimos,
y de una medicina y una farmacia que nos puede mantener vivos años de los que
no hubiéramos podido disfrutar si las cosas fueran como antes. A ellos también
les llegará y a lo mejor se arrepienten.
—Se olvidan de la igualdad de género y otras muchas
conquistas sociales que le debemos al ahora tan denostado zapatero -salta María-,
la ley del matrimonio igualitario, la de identidad de género, la de
dependencia, la de igualdad y tantas que ahora da vergüenza ver como se le
tiran al cuello los voceras de tu partido, Juan.
El Cacaseno tampoco se resiste a entrar en liza:
—Y la retirada de las tropas de Irak, y la Ley de Memoria
histórica, y las que han hecho los gobiernos de izquierdas apoyados por los
partidos que verdaderamente somos de izquierda. Reconoce, Juan, que aquí hay un
punto de partida: el PP no es un partido de oposición, no sabe hacerlo. O
gobierna o nadie tiene derecho a gobernar fuera de ellos, España le pertenece y
se toman como un insulto que alguien pretenda discutirlo.
—El problema es que se terminó el bipartidismo, antes bien
que se entendían los dos, ahora tu, ahora yo.
—Eso se acabó, juan, y el que no quiera verlo es que no tiene
ni idea de lo que es este pais hoy dia. Lo triste es que parte los jóvenes, que
al fin y al cabo han de ser los que lo usufructúen dentro de bien poco, anden
tan despistados y creyéndose las tontadas que les dicen desde esos partidos
ignorantes y negacionistas que están dinamitando las instituciones desde
dentro.
—No lo diras por el PP.
—El tuyo ya no se sabe lo que quiere, como no sea propagar
bulos, insultar y hacer lo que VOX le ordene, se han colocado a su rebufo. Han
optado por tomar el camino de hacerle tanto daño como puedan al PSOE, aunque
les cueste dejar que VOX se les suba a la chepa, ya me explicarás que futuro
les espera en Extremadura y en Aragón.
—Pues pactar, como todos.
—¡Pero que van a pactar! No tienen a nadie más que a VOX,
los llevarán por el ronzál, que se lo han puesto en las manos sin que ellos
hayan hecho más que dejarse querer. Los tuyos se han metido en un callejón sin
salida. Ya lo decía el profesor Cipolla en ese librito que tanto os he
recomendado, Las leyes fundamentales de
la estupidez humana, no hay peor idiota que el que con tal de hacer daño a
otro, es capaz de hacérselo a sí mismo.
—Esperemos acontecimientos, siempre que llueve, escampa.
—Tienes razón, Fernández –concluye María-, pero ¡que feo
está todo!